
Las ciudades cambian, y cambian al volverlas a visitar.
Sin duda su belleza la mantiene, su encanto, el temor que la envuelve; el ritmo insuperable, siempre el mismo, los montones de gentes, las hojas al suelo, las aceras mojadas...
Sin embargo, esta vez iba de visita, no era la residente ni era la "acojida" que un día me sentí y, lo viví distinto. Si pudiera cambiar algo, me cambiaría a mi. Mantendría la ingenuidad, la tranquilidad y el sosiego que conseguí durante tantos meses entre sus calles; mantendría el susto de encontrarme perdida entre sus calles y en un "plis-plas" volverme a encontrar; mantendría el calor abrasador junto a una de las estufas de la Plaza del Pi sin moverme aunque notara cómo se me encojía la piel y, sin duda, mantendría el suspiro y el aliento cuando te veía aparecer.

2 comentarios:
Hola Microvilli,
Como? has estado en mi ciudad y yo sin enterarme?.
Yo más bien diria que en lugar de cambiar, somos nosotros que la vemos diferente.
Espero que tu estancia haya sido estupenda. Me alegra mucho saber de ti. Gracias por visitarme.
Un muy fuerte abrazo
Hola Microvilli,
Venia a desearte muy Bones Festes y que duren todo el año.
Un abrazo
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