
...QUÉ VES?
UN MUNDO MENTIROSO!
Oye, dime ¿ella habla en sueños?
No acerca de tí.
A quién le dolerá más, a quien pregunta o a quien contesta?
Podría ser, no?
No crees que podría ser una buena forma de iniciar una conversación?
Claro, una conversación entre quien ahora roza la preciada piel que antaño me hizo destilar todo el sudor que pude poseer, y yo!
Hubiese estado bien, no?
Pero ese tipo de elocuencia sólo se permite en el séptimo arte! En la vida real sobra con un saludo distante, que sea un mínimo reflejo de la amistad que algún día hubo y poco más. Bueno, en realidad si hubo algo más: dolor.
De cualquier forma, al final siempre queda la copa de vino que te tomas horas más tarde, en soledad, sin protocolos ni gestos de engaño, sólo tú y el toque cómico que le has de poner a la situación para no volverte loca; abres la ventana y entra la brisa de la noche (que agradable), ya estás cómoda, en tu hábitat, subes la música...
Te das cuenta de que hay cosas que no podremos cambiar por mucho que lo queramos, y quizá sea como debe ser.
...veo, veo...
...qué ves?
...una cosita...
UN MUNDO MENTIROSO!
Oye, dime ¿ella habla en sueños?
No acerca de tí.
A quién le dolerá más, a quien pregunta o a quien contesta?
Podría ser, no?
No crees que podría ser una buena forma de iniciar una conversación?
Claro, una conversación entre quien ahora roza la preciada piel que antaño me hizo destilar todo el sudor que pude poseer, y yo!
Hubiese estado bien, no?
Pero ese tipo de elocuencia sólo se permite en el séptimo arte! En la vida real sobra con un saludo distante, que sea un mínimo reflejo de la amistad que algún día hubo y poco más. Bueno, en realidad si hubo algo más: dolor.
De cualquier forma, al final siempre queda la copa de vino que te tomas horas más tarde, en soledad, sin protocolos ni gestos de engaño, sólo tú y el toque cómico que le has de poner a la situación para no volverte loca; abres la ventana y entra la brisa de la noche (que agradable), ya estás cómoda, en tu hábitat, subes la música...
Te das cuenta de que hay cosas que no podremos cambiar por mucho que lo queramos, y quizá sea como debe ser.
...veo, veo...
...qué ves?
...una cosita...

2 comentarios:
Hola Microvilli,
Tienes razón, hay cosas que no podemos cambiar de como son. Pero lo que si podemos hacer es intentar cambiar nosotros la manera de ver y aceptar las cosas.
Veo, veo. Que vés???
Quiero verte sonreir un poquito. Y recordarte que todo, todo, acaba pasando. Creeme
a veces duele preguntar, porque aunque sabemos que quizá nos den una respuesta que no queremos oir, pregutnamos igualmente
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